viernes, 24 de abril de 2009

EL LOCO DE LA PANCARTA

Pocos hombres he conocido tan verticales y contundentes, no es académico ni adinerado y no le interesan las mieles sociales. Su voz, destilada y fluida, se apoderó de todos con la magia que ejerce un vendedor de milagros. Estábamos en la Librería del Sur en un centro comercial de Barquisimeto, el motivo: le entregarían un reconocimiento por haber ganado el concurso Historias de Barrio Adentro con su libro autobiográfico.

Su aspecto físico es evidencia de una vida precaria; su discurso, como ajeno al hombre que lo articula, contrasta en su rostro, inmutable y cobrizo, cuando dice: Estoy conciente de mi indigencia y de mis problemas mentales también… Pero yo acepto mi realidad, la asumo como una lucha por los débiles, los marginados…

Su nombre es Argenis Jiménez, nació en el año sesenta. Cuando le pregunté dónde vive “Barquisimeto es mi casa” dijo recordando cómo, a los 17 años, sin darse cuenta había quedado sin techo y sin padres.

“Yo he durado hasta un año sin bañarme, pero eso no significa que un doctor sea más culto… la gente lo ve a uno, sucio, en la calle y lo cataloga de loco, lo estigmatiza y hasta goza en su maldad, pero yo me mantengo firme, no me refugio en los vicios”.

Había improvisado una silla con la escalera que la vendedora tenía para alcanzar los rincones más altos de la estantería y allí, rodeado de la biblioteca Ayacucho, era un desafío a la historia del conocimiento, a la academia, a la cordura. Pocos minutos habían pasado y detrás de mí una minúscula multitud fascinada con sus palabras lo miraba estupefacta.

Desde Aristóteles hasta Luxemburgo, pasando por Carlos Marx, Argenis, con la pancarta sobre la cabeza, argumentaba sus tesis con la sencillez de un buhonero, como si se tratara de un hombre sabio acostumbrado a profundos debates.
“Mi búsqueda no es la fama, ni el dinero, a mí nadie va a comprarme… si yo aceptara lo que me ofrecen por abandonar mi protesta me sobrarían mujeres y carros”.

La injusticia en los psiquiátricos, de la cual ha sido víctima, es lo que le motoriza “El maltrato de los doctores, el abuso de los enfermeros, la complicidad de los mismos internos que se prestan para la injuria…”

Recordó la vez que Chávez, aún siendo candidato, le prometió sacarlo de la indigencia “No tendrás que andar con esa pancarta sobre la cabeza, me dijo, pero él no entendía que libraré esta batalla hasta mis últimos días”.

En mis manos está cuidar la edición de su libro autobiográfico y aunque no lo he leído, percibo ya el placer de recrear sus vivencias con la misma pasión con que él las cuenta.
“Sé que he logrado muy poco en comparación al esfuerzo que hago, pero seguiré movido por el amor a la humanidad, sobretodo a los débiles jurídicos, los débiles económicos… los marginados, aunque en su gran mayoría no asuman la realidad”.

Barquisimeto, 23 de Abril de 2009.

4 comentarios :

JUAN MANUEL PARADA dijo...

GABRIEL JIMÉNEZ EMÁN DIJO:

OYE JUAN MANUEL, QUE COSA TAN CONMOVEDORA LA DE ARGENIS JIMENEZ (ASI SE LLAMA UN PRIMO MIO) ESA ENTREVISTA QUE LE HICISTE, ESAS PALABRAS QUE TE DIJO, LA ESTAMPA DE ESE TIPO ES ALGO EXTRAORDINARIO DE VERAS, ESTOY CONMOVIDO. GRACIAS POR ESE REGALO HERMANO.

claudio sanchez l. dijo...

ta fino juan! de verdad que ese tipo es exactamente como dices que es! es raro que no hayas resaltado que el pana a veces carga unos audifonos de esos anti-ruido! gracias por dejarnos una cuña en la carne de la personalidad de este señor en nuestro humilde GÙIRO... asi dejemos tanta pendejada de lado... y seamos serios

Molushanty dijo...

Totalmente cierto lo que dice claudio, enseriarnos, y esto es parte de ello, argenis era parte de ese enserie que se debía, y ahora con la entrevista en video, pues es el inicio de un largo trecho que vamos a recorrer hermano.

Gustavo dijo...

Liz Rojas dijo: Muy interesante la entrevista, que buena oportunidad de propagar la imagen y pensamiento de este personaje. Lo compartí con mi papá y me impresionó que realmente él consideraba a Argenis como un loco, era todo lo que sabía de este personaje, hasta que vio la entrevista y su perspectiva cambio por completo. gracias por compartirlo Juan.